Los glaciares, imponentes y maravillosos.

La laguna San Rafael es conocida por su cautivante entorno lleno de encanto que deslumbra de manera desbordante.  Declarada por la UNESCO, en 1979 Reserva de la Biosfera, debido a la inmensa belleza de un ecosistema tan originario como milenario.

Esta ubicada en el extremo sur del Canal Moraleda, a los pies de campos de hielo Norte, y corresponde a una pequeña entrada del océano pacifico de 15 a 10 Km. aproximadamente.

En esta laguna desemboca el gigantesco y famoso Glaciar San Rafael. Que con sus más de 3000 años es sin duda la mayor atracción de su zona.

La inmensidad de sus témpanos flotantes es quizas la fuente de tan deslumbrante entorno. Ante el cual nos enfrentamos a la inmensidad de la naturaleza. Somos testigos fieles del dominio de la naturaleza por sobre el hombre, lo que a veces llegamos a olvidar a causa de la agilidad del mundo actual.

En la laguna es común ver el derrumbe de pequeños trozos de hielo. Que decoran el paisaje inundado de un tono azulado lo que origina un enorme jardín cubierto de hielos flotantes.

Tan hermoso espectáculo puede ser observado desde los barcos que hacen su entrada a la zona. Además de encontrarse a disposición embarcaciones menores que alcanzan puntos aún más recónditos, presentándonos un escenario de aguas multicolores de incomparable belleza.

Usualmente los turistas permanecen alrededor de 6 horas deleitándose con la majestuosidad de su paisaje, siendo tradición de visitantes nacionales y extranjeros el consumir un vaso de whisky  adornado con los hielos eternos desprendido de este glaciar.

Chile es un país poseedor de un sin fin de maravillas, debido a  la diversidad de su  geografía.

Y sin duda la laguna de San Rafael, es uno de esos destinos que no puede dejar de visitar.