
Galicia es una de las comunidades autónomas que más se caracteriza por ofrecer una combinación única de paisajes, ciudades y en general un estilo que nos hace recordar en ocasiones a no sólo otras épocas, sino directamente otros países completamente diferentes. Hoy nos adentramos en Pontevedra, una de las provincias que más al límite lleva la esencia y magia de la gran región gallega.
Indagado en la ciudad en sí, Pontevedra se convierte en un paso obligado para todos los que quieran conocer lo mejor del noroeste de España. Sea cual sea del punto del país de donde vengas -si estás en Andalucía échale un vistazo a este artículo-, Pontevedra no te va a dejar indiferente, menos aún con la Iglesia de la Peregrina como carta de presentación y foto inicial.
Antes de comenzar a indagar en esta bella ciudad de casi cien mil habitantes, ¿por qué no un poco de historia? Según antiguas leyendas, Pontevedra fue fundada por griegos hace miles y miles de años, aunque técnicamente y según certificados oficiales tras muchos estudios, fueron los romanos los primeros en levantar las primeras piedras, puentes y caminos sobre esta tierra gallega. A lo largo de la historia diversas culturas han ido dejando su huella en esta ciudad histórica, dando como resultado una combinación heterogénea que combina la parte más antigua del casco histórico, con monumentos de plena era contemporánea.

Dejando a un lado por un momento dicho casco histórico, la ciudad de Pontevedra cuenta con un atractivo turístico difícil de igualar en toda España, ya que además de ser reclamo para centenas de turistas al día, también es una construcción de vital importancia. Te hablamos del puente de los tirantes, el cual permite a las personas cruzar de lado a lado el río Lérez, a la par que otorga una vista majestuosa gracias a una infraestructura impresionante, y una iluminación muy característica una vez se pone el Sol y llega la noche.

Como puente, ha acabado teniendo más popularidad en nuestro país que otros a priori más famosos como el Puente del Quinto Centenario de Sevilla. Yendo más allá, es uno de los edificios que más imagen dan y más representan a la ciudad gallega. Todo aquel que lo atraviesa o simplemente lo contempla a centenares de metros, suelen coincidir en una misma opinión: inigualable. Pero por supuesto, no nos vamos a quedar mirando el puente eternamente, ¿no crees?

Como ya te hemos comentado, Pontevedra cuenta con un casco histórico destinado a los más nostálgicos, igualando al de otras ciudades como Trujillo, Cáceres o Granada. En estas fotografías queda reflejado a la perfección cómo son las calles interiores de la ciudad, demostrándonos que las grandes avenidas o centros administrativos y de negocios son sólo la capa más superficial. Las calles, plazas y pequeños rincones de las urbanizaciones más antiguas son como una gran obra de arte, que siempre está ahí. Combinado con un clima frío y un cielo nublado buena parte del año, no son pocos los turistas de países del norte como Reino Unido, que se sienten más que nunca como en casa.

En el apartado de la gastronomía, no hay mucho que decir que no sepas… ¿qué podemos esperar de Galicia en sí? Es una de las comunidades autónomas que lo tiene casi todo en esta cultura, ya que no sólo ofrece un marisco único en España, sino también carnes exquisitas y que en conjunto con unas recetas propias de esta tierra y del toque mágico que sólo los cocineros de Pontevedra y ciudades de Galicia saben. No olvides que sea lo que sea -atún, bacalao, carne de cabrito o ternera-, da para una buenísima empanada típica gallega.