www.BlogViajes.es

Viajes por el mundo

Lo mejor de Oslo

| 0 comments

Oslo es una de esas ciudades europeas con auténticos tintes nórdicos y de clima frío, muy evolucionadas a la par que conservan en numerosos aspectos de la ciudad una imagen clásica a la par que moderna. Bienvenido a la capital de Noruega, el destino turístico del país europeo más solicitado por excelencia.

La ciudad noruega, sobrepasando ya el medio millón de habitantes, se ha catalogado a lo largo de estos últimos años como una capital europea más de la cultura, el arte y la modernidad. Oslo es escogido cada día más por numerosos turistas que quieren visitar el corazón más helado y caliente de Europa al mismo tiempo, y nosotros te adelantamos qué es lo que llama tanto la atención a los turistas sobre esta ciudad.

Fundada hace más de 950 años, la ciudad noruega cuenta con dos sectores claramente divididos en la ciudad, el casco antiguo en su totalidad -todo lo que se pudo salvar de un gran incendio varios siglos atrás- y la zona más moderna de la misma. Ambas zonas están delimitadas para diferentes tipos de turistas y por supuesto, con formas de vida bastante diferentes. Oslo es la capital económica de Noruega, y como tal en la zona más urbana es algo que está muy presente, también en el nivel de vida, por supuesto. Restaurantes y grandes bares ocupan las zonas de ocio en el área metropolitana, incluyendo también numerosas zonas de ocio nocturno y dedicadas en buena parte a la fiesta.

Sin embargo, el casco histórico es un mundo prácticamente aparte. Tal y como te hemos contado ya acerca de otras ciudades europeas y con una antigüedad contundente, el casco histórico de Oslo nos ofrece la imagen perfecta de una ciudad europea antigua y de un clíma frío, muy frío en buena parte del año. Para que te hagas una idea, en el momento en el que te redactamos este artículo la temperatura en Oslo no supera los cuatro grados, y ni siquiera estamos en invierno. Si te animas a visitar esta capital europea, ten en mente que en los meses de pleno invierno la temperatura máxima diaria no supera los cero grados centígrados, y suele oscilar entre los menos cinco e incluso menos ocho grados. Visto así, a menos que te guste la nieve y no te importe el frío extremo -en comparación con España o países más cálidos-, los mejores meses para visitar Oslo se comprenden entre mayo y octubre.

Entrando en algunos puntos de interés, a continuación tienes la Casa de la Ópera, sede por excelencia del ballet y ópera de toda Noruega:

Es uno de los monumentos de arquitectura contemporánea más simbólicos de Oslo, dado que desde el primer momento en el que se puso la primera piedra para su construcción, el interés fue máximo. Hoy día es uno de los reclamos turísticos más importante para todos aquellos interesados en visitar la zona más moderna de la ciudad. Yéndonos al lado contrario, en el casco histórico encontramos monumentos tan importantes como por ejemplo, la Catedral del Salvador de Oslo:

Por supuesto, Oslo cuenta con una grandísima extensión de zonas verdes, parques y bosques a su alrededor. Gracias a su fácil acceso, es un destino idóneo para todos aquellas personas con ganas de visitar un buen trozo del corazón de Europa. Muy pronto te hablaremos de su gastronomía y de las costumbres respecto a ella, ya que son mucho más interesantes de lo que te puedas imaginar a simple vista… mientras tanto, quédate con que de la misma manera que otras ciudades de Noruega como Stavanger, su nicho cultural, histórico y artístico, es muy amplio. Y eso, se refleja en el día a día y en las guías turísticas organizadas por la ciudad.

 

Deja un comentario

Required fields are marked *.

*